Yo conocía la felicidad en las noches frías de invierno. Su mano suave, solidaria se deslizaba por todo mi cuerpo dándome calor y apagaba todas mis angustias.
Solo existían sus caricias y yo
Sentía una felicidad indescriptible, protegiéndome de todo cada vez que solo mencionaba su nombre….
La felicidad es efímera todos lo hemos comprobado pero nunca nadie dijo que un estado de felicidad puede ser eterno…día a día lo compruebo al observarte a mi lado
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